Oscar Wilde segurament és l’aforista més famòs entre tots els literats que han recorregut a aquest noble. És molt divertit repassar llibres que recullin les seves frases més enginyoses, i riure i pensar una estona gràcies a la seva brillant intel·ligència. Malauradament, només els seus contemporanis van poder gaudir de la gran creativitat de Wilde. La seva capacitat d’improvisació era espectacular.  A vegades penso que valdria la pena sacrificar un braç per poder xerra amb ell una estona (o una setmana, que un braç bé s’ho val). 

Que jo conegui, “El arte del ingenio” és el millor llibre per apropar-nos a aquest Wilde més genuí. No només recull els aforismes i frases lapidàries que feia pronunciar als seus personatges teatrals, sinó les ocurrències que se li atribueixen en les converses londinenques i la declaració a la qual es va veure sotmès quan va ser acusat de sodomia. En aquest fragment de l’interrogatori, Wilde se’ns mostra atrevit, segur, confiat. Així és com l’hem de recordar, i no pas–com alguns voldrien–com una titella decadent del cristianisme. Llàstima que fos atonyinat per una societat londinenca hipòcrita, més preocupada per la homosexualitat que el treball infantil

 

Oscar Wilde

Oscar Wilde

Mr. Carson:–¿Tengo razón al deducir que usted no tiene en cuenta el efecto que puedan tener sobre la moral?

Oscar Wilde:–Por supuesto que no

Mr. Carson:–Y en sus propias obras, ¿no se plantea las implicaciones que puedan tener en cuanto a moralidad o inmoralidad?

Oscar Wilde:–No sé a qué se refiere usted con la última palabra

Mr. Carson:–Pues es una de sus favoritas

Oscar Wilde:–¿De veras? No tengo ninguna actitud concreta en esa materia. Cuando escribo un libro o una obra de teatro sólo me interesa la literatura, es decir, el arte. No me pongo como objetivo hacer el bien o el mal, sino crear algo que tenga cierta calidad y belleza.

Mr. Carson:–Escuche usted, señor: Ésta es una de las Frases y citas filosóficas para el uso de los jóvenes, que usted ha escrito: “La maldad es un mito inventado por los buenos para justificar el curioso atractivo de los demás”: ¿Cree usted que eso es verdad?

Oscar Wilde:–Rara vez pienso que lo que escribo sea verdad

Mr. Carson:–¿Ha dicho rara vez?

Oscar Wilde: He dicho rara vez. Podía haber dicho nunca, al menos no en el sentido que se está utilizando aquí la palabra verdad

Mr. Carson:–“Las religiones mueren cuando se prueba su veracidad”. ¿Es verdad eso?

Oscar Wilde:–Sí. Eso lo mantengo. Sugiere una filosofía de la absorción de las religiones por parte de la ciencia, pero es un tema demasiado amplio para tratarlo aquí.

Mr. Carson:–¿piensa que es un axioma sano para planteárselo a los jóvenes?

Oscar Wilde: – Del más estimulante

el arte del ingenio

Mr. Carson:– ¿“Cuando uno dice una verdad sabe que tarde o temprano van a descubrirla”?

Oscar Wilde:–Eso es una agradable paradoja, pero como axioma creo que vale bastante poco

Mr. Carson:–¿Es bueno para los jóvenes?

Oscar Wilde: Todo lo que estimula el pensamiento es bueno a cualquier edad

Mr. Carson:–¿Sea moral o inmoral?

Oscar Wilde:–No hay nada moral o inmoral en el pensamiento. Son las emociones las que pueden ser inmorales.

Mr. Carson:– “El placer debería ser nuestro único objetivo en la vida”

Oscar Wilde:–Pienso que el objetivo más importante en la vida es la realización personal, y que es mejor conseguirlo a través del placer que a través del dolor. En ese sentido estoy completamente de acuerdo con los antiguos, en concreto con los griegos. Es una idea pagana.

Mr. Carson:–¿”Una verdad deja de serlo cuando más de uno cree en ella”?

Oscar Wilde:–Perfecto. Ésa sería mi definición metafísica de la verdad. Es algo tan personal que dos personas no pueden nunca apreciarla de la misma manera.

Mr. Carson:–“El ocio es la base de la perfección; la juventud es su objetivo”.

Oscar Wilde:–Oh sí. Eso es lo que pienso. La mitad de la frase es verdad. La vida contemplativa es la más elevada, y así lo reconoce el filósofo.

Mr. Carson:–“Actualmente hay algo trágico en el gran número de jóvenes ingleses que empiezan la vida con un perfil perfecto y acaban adoptando una profesión útil”.

Oscar Wilde:–Espero que los jóvenes tengan suficiente sentido del humor

Mr. Carson:–¿Lo encuentra usted gracioso?

Oscar Wilde: Pienso que es una paradoja divertida, un juego de palabras divertido.

Mr. Carson:–Ésta es su introducción a Dorian Gray: “No hay libros morales o inmorales. Hay libros bien escritos y mal escritos”. ¿Expresa esto su punto de vista?

Oscar Wilde:–Expresa mi punto de vista sobre el arte, sí.

Mr. Carson:–Entonces, ¿debo deducir que independientemente de lo inmoral que pueda ser un libro, si está bien escrito es, en su opinión, un buen libro?

Oscar Wilde:–Si, si está escrita de forma que despierte nuestro sentido de la belleza, que es el sentido más elevado que posee el ser humano. Si estuviera mal escrito, produciría un sentimiento de rechazo.

Mr. Carson:–Es decir, que un libro bien escrito que expongo puntos de vista pervertidos desde una perspectiva moral puede ser un buen libro.

Oscar Wilde:–Ninguna obra de arte expone puntos de vista. Los puntos de vista pertenecen a las personas, no al artista.

Mr. Carson:–¿Una novela pervertida puede ser un buen libro?

Oscar Wilde:–No sé lo que entiende usted por novela pervertida

Mr. Carson:–Entonces sugiero Dorian Gray como ejemplo de ese tipo de novela.

Oscar Wilde:–Eso sólo lo podrían pensar los ignorantes y los incultos. Las opiniones de los filisteos en cuestiones de arte son incalculablemente estúpidas.

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